Claves de la Hipoacusia Neurosensorial


La hipoacusia neurosensitiva se produce por un daño al oído nervio o estructuras nerviosas.
¿Qué es la hipoacusia neurosensorial o neurosensitiva?

En este post aprenderás acerca de qué es la hipoacusia neurosensorial; de sus causas y de tratamientos. Pero antes déjame recordarte que tenemos un episodio acerca del Sentido del oído y la hipoacusia que puedes escuchar directamente aquí.



Qué es la hipoacusia neurosensitiva


De forma general, la hipoacusia neurosensitiva o neurosensorial es aquella pérdida de audición que ocurre por lesiones que afectan a la captación del sonido en el oído interno o bien a su transmisión por el nervio auditivo.


Muchas de las hipoacusias neurosensoriales no las podemos revertir completamente, pero es importante recordar que sí tenemos aparatos e innovaciones para paliar sus consecuencias, como las prótesis auditivas o los implantes cocleares.



Causas de hipoacusia neurosensitiva


El daño a las estructuras que hemos citado puede ser causado por diversas causas, algunas de las más importantes son:


  • Ruido intenso.

  • Infecciones virales.

  • Fármacos que dañen al oído (aminoglucósidos, aspirina, quinina, cisplatino...)

  • Fracturas del hueso temporal, donde se aloja el oído.

  • Meningitis.

  • Enfermedad de Ménière.

  • Envejecimiento.

También pueden tener relevancia algunas malformaciones congénitas del oído interno o algún tipo de predisposición genética.


De todas formas, la causa más frecuente de hipoacusia neurosensitiva en adultos es la presbiacusia, es decir, la hipoacusia relacionada con el envejecimiento.



Ruido e hipoacusia


El exponernos a ruido intenso, ya sea de forma momentánea o durante un periodo prolongado, puede provocar hipoacusia neurosensorial.


El ruido puede favorecer que se dé la muerte de células ciliadas, las cuales se encuentran en el oído interno y son fundamentales para la audición.


La hipoacusia provocada por el ruido podría ser, asimismo, causada por una eliminación de sinapsis auditivas en las células ciliadas, más que por la muerte de ellas mismas.


Que la exposición a niveles elevados de ruido afecta al oído es algo comprobado y alarmante. Según la OMS (organización mundial de la salud), la hipoacusia se estaba adelantando hasta 20 años en las generaciones actuales, lo cual muy seguramente esté ligado a la exposición a sonidos fuertes y constantes.



La presbiacusia, ¿Qué es y a cuántos afecta?


Como hemos comentado anteriormente, la presbiacusia se entiende como a la hipoacusia causada por la edad. No podemos olvidar que es la causa más frecuente de hipoacusia neurosensorial del adulto.


De hecho, aproximadamente el 50% de la población mayor de 75 años se considera que padece presbiacusia.


¿Cómo detectarla?

Al inicio existe hipoacusia de las frecuencias altas, es decir, de los agudos.


A medida que progresa va afectando al resto de frecuencias, hasta que afecta al nivel conversacional y, por ende, al día a día.


Al mismo tiempo disminuye la discriminación de las palabras, el ruido puede producir dolor desde intensidades más bajas y hay dificultad para comprender el habla cuando la persona se encuentra en un lugar ruidoso.


¿Se recomienda llevar "audífonos" o auxiliares auditivos?

Es totalmente recomendable que una persona que sufre presbiacusia se decida a llevar algún utensilio para mejorar su audición.


El paso de los años y el envejecimiento es algo inherente a nosotros y sobre lo que no tenemos total control, por lo que es crucial el asumir nuestra pérdida (irremediable) de audición e intentar paliarla en la medida de lo posible.


Dejar pasar el tiempo sin poner alguna solución solo va a provocar que el problema se agrave. Una pérdida de audición está tremendamente ligada a un aislamiento social y a un deterioro cognitivo progresivo, por lo que hay que ayudar y animar a los mayores a adquirir algún dispositivo que les ayude a no desconectarse del mundo.



Otras causas de hipoacusia neurosensorial


Aunque menos recurrente, la hipoacusia neurosensitiva también puede ser resultado de alguna enfermedad neoplásica, vascular, desmielinizante, infecciosa, degenerativa o por un traumatismo.


Por esto, es importante hacer unas buenas pruebas diagnósticas para diferenciar el tipo de hipoacusia existente y, por otro lado, realizar un buen despistaje y diagnóstico diferencial para abordar causas más relevantes.





Si quieres saber más sobre el tratamiento de la hipoacusia y otras claves, puedes escuchar nuestro episodio Salud auditiva y pérdida de audición, con la Doctora Almudena Trinidad.

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