El mejor analgésico para el dolor menstrual

Actualizado: 12 jun

El Ibuprofeno, la aspirina, el paracetamol, nolotil, naproxeno… todos estos fármacos seguro que te suenan. Sin embargo, aunque te hayan recomendado todos ellos, tal vez no sepas cuál es mejor que te tomes para el dolor menstrual o el dolor durante el periodo.


Dentro de esta gran familia de fármacos hay distintos grupos. Los más conocidos y utilizados pueden ser: la aspirina (el ácido acetil salicílico), el paracetamol, el metamizol (más conocido, nolotil), diclofenaco, ketorolaco, dexketoprofeno, ibuprofeno, naproxeno, piroxicam. El paracetamol como tal no pertenece a esta familia en sentido estricto pero es frecuente que se le incluya.


Para conocer mucho más de estos fármacos te recomiendo echarle un vistazo a nuestro podcast sobre las generalidades y aspectos prácticos de los AINEs


¿cuál es el mejor analgésico para el dolor menstrual? ¿cómo interacciónan los AINES con el alcohol? ¿cuál es el mejor AINE?
Mejor analgésico para el dolor menstrual

Causas del dolor menstrual


Casi tres cuartas partes de las mujeres sufren dolor o cólicos en el período menstrual, lo que se conoce como dismenorrea. Esto está causado por contracciones intensas intermitentes que afectan generalmente a la mitad inferior del abdomen, aunque en algunos casos el dolor se percibe en espalda o muslos, y puede acompañarse de nauseas, diarrea, cefalea y malestar general.


Las pacientes con dolor menstrual intenso presentan altos niveles de prostaglandinas, hormonas que se conoce causan dolor abdominal tipo cólico.




Cuál es el mejor antiinflamatorio y analgésico para la dismenorrea


Los AINE son fármacos que actúan mediante el bloqueo de la síntesis de prostaglandinas. No existen pruebas suficientes para determinar qué AINE individual (en caso de que exista) es el más seguro y efectivo para el tratamiento de la dismenorrea. Los AINE parecieron ser más eficaces para el alivio del dolor que el paracetamol. Los AINES que parecen dar mejor resultado para el dolor menstrual son la aspirina, naproxeno, ibuprofeno y ácido mefenámico, en especial este último. El aplicar calor y el ejercicio físico también se han relacionado con una mejoría del dolor menstrual.


Estos analgésicos y antiinflamatorios pueden tener una variabilidad entre cada persona. Por tanto, concluimos que lo más recomendable sería tomar los que hemos citado anteriormente, pero si la mujer con dolor menstrual siente una mayor mejoría con otro AINE como el metamizol (nolotil) podría comentárselo a su médico.



Generalidades de estos analgésicos, los AINEs


Son de los fármacos más utilizados en el mundo para el control del dolor de leve a moderado, la fiebre y la inflamación. Sin embargo, en muchas ocasiones se abusa de ellos, siendo a veces innecesaria su prescripción. En general, son de los fármacos más consumidos en todo el mundo.


No desarrollan tolerancia y no producen dependencia física ni psíquica.

Son de una alta eficacia y además suelen tener pocos efectos secundarios, pero a causa de una mala utilización o un abuso de ellos sí que podemos encontrar efectos adversos, y nada despreciables.


Representan los fármacos utilizados en el primer peldaño de la escalera analgésica de la organización Mundial de la Salud (OMS). Esta escala analgésica (aunque ya bastante discutida) hace referencia al orden en que dar fármacos para controlar el dolor. El primer escalón serían los AINES, le seguirían opioides débiles y finalmente los opioides potentes.




Mecanismo de acción de los AINEs


todos actúan sobre el metabolismo del Ácido araquidónico (aa), liberado a partir de la lesión tisular, bloqueando a la enzima Ciclooxigenasa (Cox) e inhibiendo la síntesis de eicosanoides (prostaglandinas, tromboxanos y prostaciclinas). Al final, su efecto es básicamente inhibir la producción de una sustancia llamadas prostaglandinas esta acción es la clave tanto de sus efectos terapéuticos como de sus reacciones adversas.


Las prostaglandinas tienen función en nuestro organismo de aumentar la inflamación, de dar fiebre, dolor y muchas otras, por eso estos fármacos son analgésicos (para el dolor), antipiréticos (para la fiebre) y antiinflamatorios (para la inflamación). Además, las prostaglandinas son fundamentales para proteger la mucosa gástrica.



Efectos secundarios de los AINES


Como cualquier medicamento, los AINE no están exentos de acontecimientos adversos, siendo los de origen gastrointestinal, cardiovascular y renal los más frecuentes y/o potencialmente graves.


Los aines tienen un efecto máximo o de techo. Esto significa que el aumento de las dosis no comporta una mejoría terapéutica y sí una mayor incidencia de efectos adversos medicamentosos, principalmente gastrointestinales (Gi), renales y cardiovasculares (CV). Los efectos secundarios son debido a la inhibición de prostaglandinas protectoras endógenas (porque protegen a la mucosa del estómago), y al aumento las hemorragias hemorragia.


Suelen ser bien tolerados y un elevado porcentaje de los pacientes no presentan efectos secundarios importantes. Pero algunas de las reacciones adversas más frecuentes son dispepsia (dolor en la parte alta del abdomen), hiperacidez, náuseas, vómitos y dolor epigástrico o reacciones severas como úlcera gastroduodenal, sangrado y perforación gástrica.


A mayor duración del tratamiento, el periodo de exposición aumenta y con lo que el riesgo de desarrollar un acontecimiento adverso gastrointestinal es mayor.


La respuesta a los AINE varía de unos individuos a otros, lo que hace que la indicación y evaluación de la respuesta a estos medicamentos deba individualizarse. Y una cosa está clara, no es en absoluto recomendable usar dos o más AINE de manera simultánea (el paracetamol no es aine), ya que el uso concomitante no incrementa la eficacia y en cambio aumenta la toxicidad.


La punción articular con infiltración con corticoides o el ácido hialurónico son otras de las medidas que se recomiendan como sustituto de AINE en el tratamiento de enfermedades como la artrosis de rodilla o inflamación de tejidos blandos.


En relación al riesgo gastrointestinal, son factores de riesgo a tener muy presente la edad avanzada, el antecedente de ulcus, el uso de anticoagulación, el uso concomitante de 2 o más AINE así como su dosis y duración del tratamiento. En pacientes con alto riesgo, se debe evitar en la medida de lo posible el uso de AINE, y en caso de ser necesario, se recomienda utilizar un COXIB junto con un inhibidor de la bomba de protones (IBP). el uso de protectores gástricos se asocia a reducción del riesgo de ulcus gastroduodenal.


Al igual que con el riesgo gastrointestinal, es neces


ario realizar una estimación del riesgo cardiovascular (tabaco, diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia). en pacientes con riesgo cardiovascular alto se debe evitar el uso de AINE. Excepcionalmente pueden utilizarse por un tiempo limitado y a la menor dosis posible


El riesgo renal vendría dado por padecer algún fac


tor de riesgo como insuficiencia renal, diabetes, <60 años, uso de diuréticos o cirrosis hepática. En principio, a los pacientes con riesgo renal se les debería restringir el uso de AINE.


Señalar que entre los pacientes con insuficiencia renal subaguda, se estima que aproximadamente un 8% lo está como resultado de la toxicidad renal de los AINE.


En pacientes con antecedentes de hipersensibilidad a AINE, como los que han sufrido eritema multiforme, urticaria, antecedent


es de Síndrome de Stevens-Johnson o fotosensibilidad, se debe tener mucha precaución antes de prescribir un AINE, ya que además pueden tener reacciones cruzadas, es decir, que te de reacción otro fármaco de la misma familia aunque no sea precisamente el anterior que lo provocó. El uso de los AINE en estos pacientes se debe individualizar.


Lo importante es individualizar cada caso y cada paciente. Por tanto, se deben utilizar las dosis eficaces más bajas posibles y durante el menor tiempo posible para el control de los síntomas según el objetivo terapéutico establecido, además de individualizar cada paciente en concreto.



Interacción del alcohol con los AINES


El alcohol también puede aumentar el riesgo de lesiones de la mucosa gástrica además de prolongar el tiempo de hemorragias cuando se ingiere conjuntamente con antiinflamatorios no esteroideos. Provoca, además, mayor riesgo de hepatotoxicidad. No estaría tan relacionado con la eficacia del fármaco, sino más con los efectos secundarios.





Recuerda que para mucha más información, te puede interesar visitar nuestro episodio de podcast sobre todo lo que debes saber de los antiinflamatorios no esteroideos


66 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo